Nuestras Lineas

Cuando se habla de luz azul en iluminación LED, no se trata de una moda ni de una preocupación infundada. Es un concepto técnico directamente relacionado con el espectro visible, el funcionamiento de los diodos emisores de luz y su interacción con la biología humana.
La luz visible es una pequeña fracción del espectro electromagnético y está compuesta por diferentes longitudes de onda. La luz azul se encuentra aproximadamente entre 400 y 500 nanómetros, siendo una de las radiaciones visibles de mayor energía.
En condiciones naturales, la principal fuente de luz azul es el sol. Durante el día, esta radiación cumple funciones positivas:
El problema surge cuando la exposición es excesiva, mal controlada o en horarios inadecuados, especialmente en entornos interiores.
Los LED blancos, ampliamente utilizados en iluminación arquitectónica, industrial y pública, se fabrican a partir de un chip LED azul que excita un fósforo amarillo para generar luz blanca.
Este proceso hace que, por naturaleza, exista un pico de emisión en la región azul, lo cual obliga a los fabricantes y diseñadores de iluminación a gestionar adecuadamente ese componente espectral.

Hablar de los efectos de la luz azul no implica demonizar la tecnología LED, sino comprender cómo usarla de forma responsable y técnica.
El cuerpo humano utiliza la luz azul como una señal biológica. Durante el día, esta radiación inhibe la producción de melatonina, manteniéndonos despiertos y activos.
Sin embargo, la exposición nocturna a luz azul puede:
Por esta razón, el control espectral es clave en:
Desde un punto de vista técnico, la luz azul de alta energía se asocia al riesgo fotobiológico, definido como el daño potencial que la radiación visible puede causar en la retina tras exposiciones prolongadas.
Aunque los sistemas LED certificados cumplen límites seguros, una mala selección de luminarias, ópticas deficientes o altos niveles de deslumbramiento pueden incrementar:
La Temperatura de Color (TCC), medida en Kelvin (K), es el primer filtro. A menor TCC, la luz es más “cálida” (más amarilla o rojiza) y tiene una menor proporción de luz azul.

Una lámpara LED o un reflector LED de alto rendimiento no es solo un chip; es un sistema óptico completo.
Nuestros productos se diseñan para cumplir con el RETILAP, lo cual incluye el control riguroso de dos parámetros esenciales para el confort visual:
En Colombia, el RETILAP (Reglamento Técnico de Iluminación y Alumbrado Público) establece criterios claros para garantizar seguridad, eficiencia y confort visual.
El Índice de Reproducción Cromática (CRI o Ra) mide la fidelidad con la que se perciben los colores.
UGR y confort visual
El Índice de Deslumbramiento Unificado (UGR) define el nivel máximo de deslumbramiento permitido según el tipo de espacio.
Ejemplo:
Cumplir con estos valores es clave para mitigar los efectos indirectos asociados a la luz azul.
La iluminación circadiana es una de las principales tendencias globales en diseño lumínico. Consiste en adaptar:
Según el momento del día, alineando la iluminación artificial con los ritmos biológicos humanos.
Beneficios:
En VCP Ecolighting, trascendemos la simple venta de productos de iluminación. Nuestra filosofía se centra en el diseño integral de bienestar y seguridad a través de soluciones lumínicas avanzadas.
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